Evaluación ante sospecha de TDAH
Para comprender mejor dificultades persistentes de atención, impulsividad, actividad, organización y autorregulación.
Si observas que tu hijo o hija se distrae con facilidad, olvida instrucciones, le cuesta terminar actividades, organizarse, esperar turnos o regular algunas conductas, una evaluación puede ayudar a comprender qué está ocurriendo y qué tipo de apoyo puede necesitar.
La atención, la impulsividad o la actividad pueden verse afectadas por diferentes factores. Por eso es importante analizar antecedentes, funcionamiento cotidiano y comportamiento en distintos contextos.
Situaciones que pueden generar dudas
Una valoración puede ser pertinente cuando estas dificultades son persistentes y afectan el funcionamiento cotidiano, familiar, escolar o social.
Atención
Le cuesta mantener la atención durante actividades o conversaciones.
Distracción
Se distrae fácilmente con estímulos o situaciones que ocurren a su alrededor.
Seguir instrucciones
Pierde pasos, olvida lo que se le pidió o requiere recordatorios constantes.
Terminar actividades
Inicia tareas pero le cuesta sostenerlas hasta completarlas.
Organización
Tiene dificultades para organizar materiales, actividades, tiempos o responsabilidades.
Impulsividad
Responde o actúa con rapidez y le cuesta detener algunas respuestas.
Esperar turnos
Le resulta difícil esperar, interrumpe o se adelanta con frecuencia.
Nivel de actividad
Presenta una necesidad elevada de movimiento en situaciones donde se espera mayor regulación.
Autorregulación
Tiene dificultades para regular su conducta o algunas respuestas emocionales.
Impacto cotidiano
Las dificultades afectan de manera importante su vida escolar, familiar o social.
La evaluación busca comprender el funcionamiento completo
No se trata solamente de saber si una persona “pone atención” o “es inquieta”. Se integran diferentes áreas para comprender cómo se presentan las dificultades y qué impacto tienen.
Lo que ocurre en casa y en la escuela también importa
Las dificultades relacionadas con atención, impulsividad y autorregulación pueden variar dependiendo de las demandas del contexto.
Por eso, cuando resulta pertinente, se integra información proporcionada por familiares y docentes para comprender mejor el funcionamiento cotidiano.
Rutinas, instrucciones, organización, autonomía y convivencia.
Atención, participación, seguimiento de consignas, organización y conducta.
Desempeño durante tareas y procedimientos seleccionados.
La selección se realiza según cada caso
La valoración puede integrar entrevista clínica, antecedentes del desarrollo, observación, instrumentos de evaluación psicológica o neuropsicológica, así como cuestionarios y escalas dirigidos a familia y escuela.
Se exploran procesos relevantes de acuerdo con el motivo de consulta.
Permiten conocer cómo se presentan las dificultades en la vida cotidiana.
Puede incorporarse la perspectiva docente cuando resulta pertinente.
Ningún cuestionario, escala o prueba aislada determina por sí sola un diagnóstico. La interpretación se realiza integrando diferentes fuentes de información.
No toda dificultad de atención tiene la misma explicación
Algunas manifestaciones pueden parecer similares aunque estén relacionadas con necesidades diferentes. La evaluación busca analizar el patrón completo y evitar conclusiones basadas únicamente en una conducta o cuestionario.
¿Cómo se realiza la evaluación?
El proceso se ajusta a la edad, las características de la persona y las preguntas que orientan la valoración.
Entrevista inicial
Se revisan el motivo de consulta, antecedentes del desarrollo, funcionamiento cotidiano y principales preocupaciones.
Definición de la evaluación
Se seleccionan las áreas, procedimientos e instrumentos que resultan pertinentes para el caso.
Sesiones de evaluación
Se realizan los procedimientos de valoración necesarios y se observa el desempeño.
Información de contextos
Cuando corresponde, se incorpora información proporcionada por familia y escuela.
Integración
Los resultados se analizan junto con antecedentes, observaciones y cuestionarios.
Devolución
Se explican los hallazgos y se revisan recomendaciones y posibles siguientes pasos.
¿Qué recibe la familia?
El objetivo es que los resultados se traduzcan en información útil para comprender y acompañar mejor.
Explicación de resultados
Revisión clara de los principales hallazgos obtenidos.
Informe profesional
Integración escrita de la información obtenida durante el proceso.
Perfil de funcionamiento
Identificación de fortalezas y áreas que pueden requerir apoyo.
Orientaciones para casa
Recomendaciones relacionadas con organización, regulación y necesidades identificadas.
Recomendaciones escolares
Cuando corresponda, se sugieren apoyos para favorecer participación y funcionamiento escolar.
Siguientes pasos
Orientación sobre seguimiento o valoraciones complementarias cuando sean necesarias.
También puede ser necesaria una evaluación cognitiva
Si la preocupación principal no es una sospecha específica de TDAH, sino conocer capacidad intelectual, memoria, funciones ejecutivas u otros procesos cognitivos, puede ser más adecuada una evaluación cognitiva, de atención y conducta.
Evaluación ante sospecha de TDAH
El alcance se define de acuerdo con la edad, el motivo de consulta y las áreas que resulte necesario explorar.
¿No sabes si esta es la evaluación que necesita?
Puedes contarme qué estás observando. No necesitas llegar con un diagnóstico ni decidir previamente qué pruebas deben aplicarse.
Recursos según la necesidad, no solamente según el diagnóstico
En Recursos NELHUA puedes encontrar actividades y herramientas relacionadas con atención, memoria, funciones ejecutivas, regulación, organización y autonomía.
¿Quieres saber cómo sería el proceso en tu caso?
Escríbeme indicando la edad de tu hijo o hija y brevemente cuáles son las principales situaciones que te generan preocupación.