¿Una conducta te preocupa y no sabes qué probar?
Explora una estrategia concreta, aprende cómo aplicarla y utiliza apoyos visuales que puedes empezar a probar en casa o en el aula.
Antes de empezar: una misma conducta puede aparecer por razones diferentes. Aquí no encontrarás una receta de “si hace esto, significa aquello”. Encontrarás un punto de partida para observar mejor, enseñar una alternativa y probar un apoyo concreto.
¿Qué puedo probar hoy?
Elige una situación que te preocupa. Verás una estrategia concreta para empezar y cómo puedes enseñarla.
La estrategia es un ejemplo posible. Lo importante es relacionarla con lo que está ocurriendo en esa situación particular.
Cómo enseñarlo
¿Por qué puede ayudar?
Una estrategia es un punto de partida. Lo importante es saber cuál elegir y por qué.
Como viste, pegar, gritar, levantarse o rechazar una actividad no significan siempre lo mismo. Por eso no basta con tener una colección de estrategias. Necesitamos observar qué está ocurriendo, pensar qué puede estar necesitando el niño y decidir qué habilidad o apoyo podemos enseñarle.
¿Qué hago cuando una conducta me preocupa?
Cómo comprender qué puede estar ocurriendo y elegir qué apoyo enseñar.
En este taller iremos un paso más allá de “qué estrategia puedo probar”. Veremos cómo pasar de la conducta que observas a una comprensión más clara de la situación, para elegir una respuesta que tenga sentido y enseñar alternativas útiles al niño.
La idea no es aprender una lista de “conductas problemáticas y soluciones”. Es aprender a preguntarnos: ¿qué está ocurriendo?, ¿qué podría necesitar?, ¿qué habilidad puedo enseñar? y ¿qué apoyo vale la pena probar?
Al tocar el botón se abrirá WhatsApp con un mensaje de inscripción.
¿Quieres empezar por tu cuenta?
Descarga gratuitamente el kit
¿Qué puedo probar hoy?
con tarjetas y apoyos visuales que puedes imprimir
y comenzar a utilizar en situaciones cotidianas.
No necesitas inscribirte al taller
para descargarlo.
Recuerda: una estrategia puede ser útil, pero ninguna conducta debe interpretarse de manera automática. Si algo no funciona, no necesariamente significa que el niño “no quiere” o que la estrategia “no sirve”. Puede ser una señal de que necesitamos comprender mejor qué está ocurriendo y ajustar el apoyo.