Checklist interactiva de señales de TEA en adolescentes

Herramienta orientativa para adolescentes de 12 a 17 años

Importante: esta checklist es una herramienta de orientación inicial. No sustituye evaluación profesional, diagnóstico clínico, intervención terapéutica ni atención médica especializada.

Esta checklist puede ayudar a madres, padres, docentes, orientadores y profesionales a identificar señales que conviene observar en adolescentes. También puede servir como punto de partida para conversar con el adolescente de manera respetuosa, sin etiquetar ni reducir su experiencia a una lista de conductas.

0 de 30 preguntas respondidas

A. Comunicación social y conversación

1. Le cuesta iniciar, mantener o cerrar conversaciones de forma natural.
2. Interpreta de forma literal bromas, indirectas, sarcasmos o dobles sentidos.
3. Habla extensamente de temas de interés sin notar si la otra persona perdió interés.
4. Le cuesta ajustar su forma de hablar según el contexto o la persona.
5. Presenta dificultad para expresar lo que siente, necesita o le molesta.

B. Relaciones sociales y pertenencia

6. Tiene dificultad para hacer o mantener amistades.
7. Parece sentirse fuera de lugar en grupos de pares o actividades sociales.
8. Prefiere pasar mucho tiempo solo, aunque también puede desear tener amigos.
9. Le cuesta comprender normas sociales no escritas o cambios en la dinámica del grupo.
10. Ha sido objeto de burlas, rechazo o malentendidos frecuentes por su forma de relacionarse.

C. Flexibilidad, cambios y rutinas

11. Se altera o se bloquea ante cambios inesperados en planes, horarios o rutinas.
12. Necesita anticipación para sentirse tranquilo ante actividades nuevas.
13. Insiste en hacer las cosas de una manera específica o le cuesta aceptar alternativas.
14. Puede mostrar rigidez en opiniones, reglas, intereses o formas de resolver problemas.
15. Las transiciones entre actividades le generan tensión, enojo, ansiedad o bloqueo.

D. Intereses intensos y patrones repetitivos

16. Tiene intereses muy intensos que ocupan mucho tiempo o conversación.
17. Se enfoca profundamente en temas específicos y le cuesta cambiar de tema.
18. Realiza movimientos repetitivos o conductas de autorregulación, como balancearse, mover manos, tocar objetos o repetir sonidos.
19. Se frustra si no puede dedicar tiempo a sus intereses o rutinas favoritas.
20. Puede mostrar gran conocimiento en temas específicos, pero dificultad para aplicarlo socialmente.

E. Perfil sensorial

21. Se siente sobrepasado por ruido, luces, multitudes, olores, texturas o contacto físico.
22. Evita ciertos lugares o actividades por la carga sensorial que implican.
23. Busca estímulos específicos, como presión profunda, movimiento, música, objetos o texturas.
24. Después de ambientes demandantes necesita aislarse, descansar o recuperar energía.
25. Presenta sensibilidad marcada a ropa, etiquetas, alimentos, higiene personal o ciertos materiales.

F. Regulación emocional, ansiedad y agotamiento social

26. Presenta ansiedad intensa antes, durante o después de situaciones sociales.
27. Tiene crisis, bloqueos, irritabilidad o apagones emocionales después de acumular estrés.
28. Le cuesta identificar o nombrar lo que siente hasta que la emoción es muy intensa.
29. Parece esforzarse por “actuar normal” en público y después llega agotado, irritable o retraído.
30. La familia o escuela observan preocupación persistente por su bienestar, adaptación o participación social.
Por favor responde las 30 preguntas antes de ver el resultado.

Áreas con mayor número de señales marcadas:

Recomendaciones generales:

  • Observa en qué contextos aparecen más las dificultades: casa, escuela, amistades o actividades sociales.
  • Registra situaciones concretas: qué ocurrió antes, durante y después.
  • Evita interpretar estas señales como falta de voluntad, flojera o mala actitud.
  • Escucha la experiencia del adolescente y valida cómo vive las demandas sociales, escolares y sensoriales.
  • Si la preocupación persiste, busca orientación profesional especializada.
Este resultado no es diagnóstico. Su función es orientar los próximos pasos y ayudarte a decidir si conviene buscar apoyo profesional.